miércoles, 20 de octubre de 2010

Pensando con el intestino. Crónica del viejito constipado

Hay personas que desde el momento en que se jubilan, comienzan a tener la sensación de que les sobran 24 horas por día. Es cuando su vida sufre un vuelco retrógado, se ponen nostálgicos porque piensan en todo lo que hacían antes y ahora no. Tristes, pesimistas, de humor cambiante, en el mismo día pasan de una euforia moderada a una depresión pasajera.

En ese momento su ocio mental y físico hace su aparición y comienza a pensar con el intestino. Amigo lector, no se ría, es verdad. Ahora verá porqué.

El día en que esta persona no pudo evacuar el producto secundario de la digestión, o sea no hizo caca ( no es mi intención escandalizar ), se pone de mal humor y sobre todo comienza a divagar, ¿ Qué me habrá pasado ?. ¿ Qué habré comido anoche ?. ¿ Qué tendré ?. ¿ Será una enfermedad maligna ?. Está pensando con el intestino.

A la mañana siguiente, cuando todo funcionó bien, cambió su carácter y seguirá así hasta la próxima constipación.


Crónica lunática :

Siguiendo con el tema, les voy a narrar una secuencia de ciencia ficción, que me contó hace poco un amigo : " Una vez, en el cuerpo humano se produjo un entredicho tumultuoso, con áspera discusión entre los órganos que lo componían y el tema era ALGUIEN TIENE QUE SER EL JEFE, SINO ÉSTO SERÁ UNA ANARQUÍA ".

Comenzó hablando el CEREBRO y dijo " El jefe tengo que ser yo, porque soy el que piensa y decide ". NO, dijo el CORAZÖN : " Me tienen que elegir a mí, porque si no bombeo sangre, no te llegaría la circulación ". La LENGUA intervino : " Si quedo muda, nadie se enterará de nuestra existencia y necesidades ". Los PULMONES añadieron : " Si no les mandamos aire oxigenado, morirían asfixiados, llenos de humo y malos olores ". Los RIÑONES agregaron : " Si no orinamos, se inundarían de urea y fosfatos ". " En realidad, la autoridad debería ser yo ", dijo el ESTÓMAGO, " Porque si no hago la digestión, nadie tendría alimento y perecerían de hambre ". Por fín habló el ANO y dijo muy seguro " ¡ Yo seré el jefe ! ". Todos rieron y ridiculizaron a quien había formulado tan idiota propuesta. En ese momento, terminó la discusión entre carcajadas y abucheos.


Un buen día, al cuerpo humano lo operaron de hemorroides y el ANO puso un cartel que decía " Cerrado por refacciones ". Así fue que no abrió durante 5 días.

Al sexto día, el cuerpo comenzó a enfermar gravemente por intoxicación y todos los órganos por decisión unánime, entre quejidos y lamentos, resolvió designar como JEFE al ANO.



Moraleja

Si uno de los componentes de un cuerpo no funciona, inexorablemente dejarán de cumplir su misión los demás y el conjunto puede desaparecer.

Todos son importantes, hasta el más ridículo e insignificante.

1 comentario:

  1. Ya había oido de este cuento, y la verdad es que atesora mucha razón, muy a tener en cuenta. Un placer volver a leer una entrada suya después de tanto tiempo, Doctor.

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