El Día del Médico es como el Día de la Madre. Se los recuerda una vez por año y se los necesita todos los días.
En las actuales circunstancias difíciles y dramáticas de la salud de nuestra gente ( recordemos PAMI ), no hay nada para festejar, en realidad deberíamos decir que hoy se conmemora o celebra el Día del Médico.
Sólo con ver hospitales desprovistos de lo indispensable, sin material adecuado, sin medicamentos, con personal sanitario mal pago, con obras sociales quebradas y empobrecidas, con cortes de servicio por deudas incobrables y con el mal humor que estas injusticias generan, ¿ hay algo para festejar ?.
Además, el médico por más preparado que sea, es poco o nada, ya que sólo constituye un eslabón, si bien muy importante, en la cadena de atención al enfermo. Es una parte de la medicina integral, ya que debe ser acompañado por el conjunto sanitario, armonioso e indispensable para formar un equipo con probabilidades concretas de éxito en su funcionamiento.
¿ Quiénes somos ?
Somos personas que acumulamos más vivencias que los restantes seres humanos, quizá porque nada comunica mejor a los hombres que el dolor y el miedo a la muerte.
Por eso es que tenemos el mayor número de experiencias afectivas y aunque uno quisiera endurecerse en su desesperado esfuerzo de parecer fuerte ante un drama, nadie puede pasar frente al dolor y la angustia con indiferencia.
Todo ello produce en el diario vivir, que seamos menos arrogantes y más comprensivos con las personas.
La familia del médico
Gira alrededor de nuestra actividad, porque es imposible desdoblar nuestra personalidad. La paz y el quehacer cotidiano, a veces se ven alterados por el estado emocional y anímico de quienes elegimos esta profesión.
Pequeñas cosas cotidianas se alteran por lo que ocurre en el instante de sonar el teléfono o el timbre de la casa.
¡ Cuántas salidas programadas son postergadas o anuladas ! , ¡ Asaditos domingueros a medio hacer ! , ¡ Fiestitas familiares interrumpidas !. Historias menudas que sólo la esposa conoce. Sin el apoyo moral, sentimental y físico de ella, nuestra tarea sería penosa y más difícil.
Un recuerdo para todos
Mi emocionado recuerdo para los colegas mayores que nos legaron ejemplos de dignidad, honestidad y conocimientos. A los que ya no están en este mundo y que dejaron una estela inolvidable. A los jóvenes que luchan todos los días para mejorar o curar el dolor humano y que no hacen distingos entre el rico y el pobre.
El homenaje más valioso que deseamos y valoramos los que ejercemos esta tarea, es el recuerdo más afectivo de alguien. Sabemos que la gratitud no es una de las virtudes del mundo actual, pero para muchos de nosotros, el mejor regalo que recibiremos hoy, será la frase " Gracias Doctor ".
En las actuales circunstancias difíciles y dramáticas de la salud de nuestra gente ( recordemos PAMI ), no hay nada para festejar, en realidad deberíamos decir que hoy se conmemora o celebra el Día del Médico.
Sólo con ver hospitales desprovistos de lo indispensable, sin material adecuado, sin medicamentos, con personal sanitario mal pago, con obras sociales quebradas y empobrecidas, con cortes de servicio por deudas incobrables y con el mal humor que estas injusticias generan, ¿ hay algo para festejar ?.
Además, el médico por más preparado que sea, es poco o nada, ya que sólo constituye un eslabón, si bien muy importante, en la cadena de atención al enfermo. Es una parte de la medicina integral, ya que debe ser acompañado por el conjunto sanitario, armonioso e indispensable para formar un equipo con probabilidades concretas de éxito en su funcionamiento.
¿ Quiénes somos ?
Somos personas que acumulamos más vivencias que los restantes seres humanos, quizá porque nada comunica mejor a los hombres que el dolor y el miedo a la muerte.
Por eso es que tenemos el mayor número de experiencias afectivas y aunque uno quisiera endurecerse en su desesperado esfuerzo de parecer fuerte ante un drama, nadie puede pasar frente al dolor y la angustia con indiferencia.
Todo ello produce en el diario vivir, que seamos menos arrogantes y más comprensivos con las personas.
La familia del médico
Gira alrededor de nuestra actividad, porque es imposible desdoblar nuestra personalidad. La paz y el quehacer cotidiano, a veces se ven alterados por el estado emocional y anímico de quienes elegimos esta profesión.
Pequeñas cosas cotidianas se alteran por lo que ocurre en el instante de sonar el teléfono o el timbre de la casa.
¡ Cuántas salidas programadas son postergadas o anuladas ! , ¡ Asaditos domingueros a medio hacer ! , ¡ Fiestitas familiares interrumpidas !. Historias menudas que sólo la esposa conoce. Sin el apoyo moral, sentimental y físico de ella, nuestra tarea sería penosa y más difícil.
Un recuerdo para todos
Mi emocionado recuerdo para los colegas mayores que nos legaron ejemplos de dignidad, honestidad y conocimientos. A los que ya no están en este mundo y que dejaron una estela inolvidable. A los jóvenes que luchan todos los días para mejorar o curar el dolor humano y que no hacen distingos entre el rico y el pobre.
El homenaje más valioso que deseamos y valoramos los que ejercemos esta tarea, es el recuerdo más afectivo de alguien. Sabemos que la gratitud no es una de las virtudes del mundo actual, pero para muchos de nosotros, el mejor regalo que recibiremos hoy, será la frase " Gracias Doctor ".
Y nuestros agradecimientos especiales a :
Doctores : Carlos Pozzi y Andrés Isola : Mis maestros y amigos.
Doctores. : Fortunato Abrany, Fernando Wiernes, Farja, Rodríguez Nielsen, Rapino, Brando, Mario Sánchez, Vaccarezza, Frutos, por brindarnos una invalorable atención profesional y contención.

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