Nos guste o no, la formación de nuestros chicos está repartida entre varios factores distorsionantes y evidentes. ¿ Cuáles son ? :
1° La TV, con lo que muestra.
2° La escuela, con lo que tiene.
3° La familia, con lo que puede.
4° La calle, con sus aberrantes ejemplos.
El orden de estos ingredientes varía según quien los observe. Pero, cualquiera sea el listado, la TV tendrá siempre un destacado lugar.
En esta mezcla de factores, el papel de los padres queda un poco diluído, porque hay que tener en cuenta, que cada vez están más urgidos por realidades imperiosas, como las económicas, laborales, sociales y de relación familiar.
Por este influjo, paulatinamente van dejando una tarea fundamental, como es la educación de sus hijos en manos ajenas, que no siempre son inofensivas, pero que van imprimiendo sus características.
Aritos, pelos rubios y tatuajes :
¿ Cómo actúa la TV sobre la mente infantil ? : Anula la imaginación, que es un factor muy creativo en los chicos, porque las imágenes que le envían no dejan lugar a que piensen en algo distinto.
Disminuye el hábito de la lectura, por lo tanto leen menos y mal. Reduce y empobrece la redacción, consecuencia de lo anterior, entonces la escritura es incoherente y plagada de errores gramaticales.
Estimula el mal empleo del idioma y les hace perder vocabulario, de ahí que los términos como : loco, flaco, bolú, chabón, reemplacen a decenas de palabras. Este factor se agrava en la actualidad con los mensajes de texto, que se envían entre los jóvenes a través del celular, donde no solamente la redacción es un jeroglífico difícil o imposible de entender por quien no está iniciado en éstos códigos crípticos, sino que también las palabras están modificadas o cambiadas por signos y todo hecho rápido y sintético.
También induce a la indolencia y a la falta de ejercicios físicos, así el chico engorda y más aún si come algo mirando sentadito y quieto.
Además, los empuja a imitar modas que chocan con hábitos y costumbres comunes, entonces, se tiñen el pelo de distintos colores, usan aritos en lugares insólitos de la cara y tatúan su cuerpo.
Disminuye la vitalidad, tan necesaria a esa edad, produciendo flojera en su musculatura. Les quita personalidad, porque imitan todo lo que ven, incluyendo actos de violencia, agresividad y muerte, de tal manera, que estos hechos al principio aterraban al niño, lo van acostumbrando por la reiteración de éstas escenas, terminando al final por aceptarlo como algo natural y lo transfieren a veces a la realidad, provocando una insensibilidad que desvaloriza y desvirtúa a la vida.

felicitaciones por la iniciativa. Muy buen articulo, Adelante!
ResponderEliminar